Con la finalidad de mantener un constante monitoreo de las condiciones océano-atmosféricas del mar ecuatoriano, el 20 de marzo de 2024, técnicos del Inocar a bordo del buque Orión realizaron el mantenimiento programado de la boya oceanográfica instalada al oeste de la isla Isabela en Galápagos.
Esta boya permite registrar temperatura del aire, presión y viento en superficie, así como la altura, periodo y dirección del oleaje, temperatura, salinidad y oxígeno desde la superficie hasta los 500 metros de profundidad, para el seguimiento de procesos físicos en el océano.
