De acuerdo a la reunión efectuada el 20 de noviembre por miembros del Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno El Niño (ERFEN), integrado por representantes del Instituto Oceanográfico de la Armada (Inocar), Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi), Instituto Nacional de Pesca (INP), Escuela Politécnica del Litora (Espol) y la Secretaría de Gestión de Riesgos, continúan las condiciones anómalas positivas de temperatura en el mar, pero aún no existe la interacción entre el océano y la atmósfera.
Conforme a los datos obtenidos y las proyecciones realizadas frente a las costas ecuatorianas, se mantienen las condiciones oceánicas que configuran la ocurrencia de un evento “El Niño”; sin embargo, las condiciones atmosféricas se presentan con mayor incertidumbre en la generación de lluvias acorde al sostenido calentamiento oceánico. Basados en los pronósticos internacionales sobre las anomalías de temperatura del océano, en especial la región Niño 1+2, existen mayores probabilidades de un Niño Moderado durante el primer trimestre del 2016 con anomalías entre 1 y 1.7°C, sin eliminar la probabilidad de que sea un El Niño Fuerte debido a las condiciones que se mantienen en el Pacífico Ecuatorial Central; razón por la cual, es necesario continuar con el monitoreo permanente de su evolución para caracterizar su real intensidad.
La temperatura del aire y del mar en las estaciones costeras del Ecuador se han mantenido sobre lo normal. Para el trimestre noviembre 2015– enero 2016 en el litoral se estiman probabilidades de lluvias sobre lo normal especialmente en la zona interior, norte y límite sur de la región; mientras que para el perfil costero de Manabí y la Península de Santa Elena se prevén lluvias debajo de sus valores normales; en la región insular se estiman probabilidades dentro de lo normal. Debe resaltarse que en las regiones Litoral e Insular el mes de diciembre marca el inicio de la estación lluviosa.
Desde el punto de vista biológico de conservarse las condiciones actuales se prevé disminución de la productividad biológica planctónica principalmente en Manta y La Libertad. Así mismo se espera se incremente la disponibilidad de recurso pesquero botella.

